septiembre 30, 2005

La Unión Europea reconoce que es incapaz de proteger sus fronteras

Bruselas- La Comisión Europea calificó ayer de «tragedia» la muerte de los cinco inmigrantes en la valla de Ceuta y aseguró que estos hechos demuestran la necesidad de que todos los países de la Unión Europea (UE) afronten de manera conjunta el fenómeno de la inmigración. Según el comisario europeo de Seguridad, Libertad y Justicia, Franco Frattini, lo ocurrido ayer vuelve a demostrar «la urgente necesidad de una auténtica y efectiva gestión de los asuntos de inmigración». Actualmente, las políticas de inmigración, como recordó la portavoz oficial de la Comisión, Françoise Le Bail, son competencia de cada Gobierno europeo. Pero la continua llegada de inmigrantes ilegales a las costas españolas o italianas ha llevado a los países europeos y a la propia Comisión a intentar impulsar en los últimos años una respuesta común. Frattini recordó en este sentido que la Comisión Europea está trabajando para crear una política de inmigración europea.

Como medidas concretas, Frattini citó ayer la «consolidación» de los sistemas de inmigración legal, el establecimiento de un régimen de asilo eficaz «que ofrezca protección a los grupos vulnerables» y también el reforzamiento del diálogo sobre inmigración con los países vecinos, en este caso Marruecos.

Respecto a lo ocurrido ayer en la frontera con Ceuta y al despliegue del Ejército, la portavoz Françoise Le Bail aseguró que es necesario tomar «medidas de seguridad», aunque precisó, como es obvio, que éstas deben ser «proporcionadas». En cambio, evitó pronunciarse de manera precisa sobre si la llegada masiva de inmigrantes a Ceuta puede estar provocada por el proceso de regularización de inmigrantes llevado a cabo en España a comienzos de año.

Dadas las aún limitadas competencias comunitarias en materia de inmigración, en el actual problema que sufre España «nada se puede hacer de forma inminente» a nivel europeo, agregaron los expertos. Es un ejemplo más de la necesidad de un «reparto de las cargas» que genera la inmigración en la UE y que soportan en su mayor parte los países que sufren directamente este problema –España, Italia o Malta– y que llevan años pidiendo una mayor solidaridad del resto de socios comunitarios.

Los Estados miembros decidieron hace casi dos años crear una Agencia de control de fronteras exteriores, que comenzó a operar el pasado mes de mayo en Varsovia, pero con apenas una docena de expertos y aún escasa capacidad. Cuando la Agencia esté completamente operativa, dispondrá de una red de expertos que podrá enviar para apoyar la labor de un Estado miembro en caso de necesidad, pero siempre a petición de las autoridades nacionales. Contará con una «especie de cuerpo de fronteras europeo», pero no se desplazarán masivamente a las fronteras exteriores. Fuente: La Razon

septiembre 27, 2005

Interior define las avalanchas de inmigrantes en Melilla como un 'problema de Estado'

El secretario de Estado de Seguridad, Antonio Camacho, afirmó que las avalanchas de inmigrantes registradas en las últimas semanas en el perímetro fronterizo de Melilla son 'un problema de Estado' que el Gobierno central va a tratar 'con absoluta transparencia'.

Camacho realizó estas declaraciones acompañado de la secretaria de Estado de Inmigración, Consuelo Rumí, y de parlamentarios y portavoces del Congreso después de visitar la doble valla que separa Melilla de Marruecos, el Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes (CETI) además de reunirse con la Guardia Civil y con algunas organizaciones no gubernamentales. [Terra]

Fondo integración inmigrantes sube 2%, hasta 122,4 millones euros

El Fondo para la acogida e integración de los inmigrantes aumenta un 2 por ciento en el proyecto de presupuestos para el 2006, y se dota con 122,4 millones de euros, mientras que los programas de acogida de menores inmigrantes en Ceuta y Melilla contarán con cuatro millones de euros. [Terra]

septiembre 22, 2005

El método para entrar en Melilla

Caldera dice inmigrantes ilegales 'prácticamente no existen'

El ministro de Trabajo y Asuntos Sociales, Jesús Caldera, negó esta tarde que en España exista un elevado número de inmigrantes ilegales pues 'prácticamente no existen' tras el proceso de regularización emprendido por el Gobierno socialista.

Durante el Pleno del Congreso Caldera fue cuestionado sobre este tema por la diputada popular María Salom Coll que calificó de 'chapucero' el proceso de regularización emprendido por el Gobierno socialista y que denunció que la inmigración es el tercer problema en importancia para los españoles.

El ministro contestó a la diputada popular que el Gobierno había dado con este proceso de regularización unos derechos a los inmigrantes 'que les habían sido negados por el Gobierno popular'.

El ministro calificó los 530.000 expedientes de regularización abiertos de 'expedientes de dignidad humana, de reconocimiento de derechos sociales y laborales'.

'El proceso de normalización del trabajo irregular en España ha sido un éxito sin precedentes' y prácticamente no existen en nuestro país inmigrantes ilegales, sentenció Caldera.

septiembre 20, 2005

La Cumbre de Salamanca abordará el problema migratorio

Los 22 Gobiernos iberoamericanos tratarán de aproximar sus políticas exteriores
EL PAÍS - España - 20-09-2005

La XV Cumbre Iberoamericana, que se celebrará los próximos 14 y 15 de octubre en Salamanca, centrará sus debates en tres grandes mesas dedicadas a la situación de la región, los movimientos migratorios y la proyección de Iberoamérica en el mundo, un intento de aproximar las políticas exteriores de países que van desde España o México a Venezuela y Cuba. Así lo acordaron ayer los ministros de Exteriores de los 22 Estados miembros en Nueva York.

El acuerdo fue alcanzado durante un desayuno ofrecido por el ministro español de Asuntos Exteriores, Miguel Ángel Moratinos. La reunión, continuación de la celebrada el pasado 28 de mayo en la localidad portuguesa de Guimaraes, marcó, además, la entrada formal en funciones del la Secretaría General Iberoamericana (SEGIB), con la elección de los adjuntos al titular, el uruguayo Enrique Iglesias, y la aprobación de los reglamentos de la institución, que consolidan la autonomía del secretario general y le dotan de un presupuesto, para este primer año de funcionamiento, de 5.400.000 dólares.

Descartadas las aspiraciones que avanzaron en Guimaraes algunos países menores, como Nicaragua o Costa Rica, el cargo de secretaria general adjunta fue a parar a la diplomática brasileña Elisa Berenguer, y el de secretario adjunto de Cooperación, al mexicano Miguel Hakim.

El secretario general, Enrique Iglesias, que participó en la reunión de ayer, aunque seguirá como presidente del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) hasta el próximo 30 de septiembre, tiene previsto incorporar a su equipo, como directora del departamento económico, a Paulina Beato, ex consejera de Banesto que los últimos años ha trabajado en el BID. El equipo asumirá también a personal de la extinta Secretaría de Cooperación Iberoamericana (SECIB), el órgano permanente que ha servido de embrión para el intento actual de crear una estructura estable que revitalice un sistema de relaciones con grandes muestras de fatiga.

Portugal, pero sobre todo España, asumirán el 70% del coste de la operación. El Gobierno español cederá, además, la sede del nuevo organismo, que se encuentra, de momento, en el mismo chalé de Madrid donde estuvo el Quinto Centenario. El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, firmará el 30 de septiembre con Enrique Iglesias el acuerdo correspondiente a esta cesión.

La SEGIB, que comenzó a gestarse con el Gobierno de José María Aznar, es la herramienta básica con la que los 22 pretenden garantizar la continuidad de un foro que pecaba de falta de estructuración. En ese sentido, ayer se alcanzaron otros acuerdos que potencian la capacidad de este organismo para llevar a cabo su tarea.

Por un lado, los ministros acordaron que las conclusiones de la próxima y las sucesivas cumbres sean redactadas, a la luz de los debates, por el secretario general. El documento final era, hasta ahora, objeto de largas negociaciones previas entre los Estados miembros y resultaba invariablemente farragoso, cargado de intenciones particulares y de retórica. Según fuentes diplomáticas españolas, el compromiso alcanzado es que las conclusiones sean "concisas y concretas".

Los reglamentos aprobados ayer confirman, por otra parte, con atribuciones concretas, que el secretario general tendrá la autonomía y capacidad de iniciativa que le presuponen los estatutos. Con esos medios, será posible que actúe como la voz exterior de la comunidad iberoamericana, un objetivo ambicioso de homogeneizar las reacciones frente a los sucesos internacionales, que encontró dificultades en tiempos de Aznar y será debatido en Salamanca.

El tema será abordado durante la segunda jornada de la cumbre, en una mesa paralela a la de inmigración. El primer día, todos los líderes participarán en el debate sobre la situación regional, los factores que amenazan la estabilidad de muchos países latinoamericanos y la agenda política necesaria para superar esas coyunturas.

septiembre 15, 2005

La Seguridad Social saca al alquiler sus pisos vacíos

Convenio entre los Ministerios de Trabajo y Vivienda para que la Sociedad Pública de Alquiler lleve a cabo la actuación

** El número de viviendas ofertadas es de 226, de las cuales 155 radican en Madrid

** La superficie media de estos pisos supera los 100 m²

** Las viviendas, patrimonio de la Seguridad Social, proceden del Instituto Nacional de Previsión y de las Mutualidades Laborales. [mviv]

septiembre 07, 2005

Seis países de África canalizan y distribuyen hacia las costas españolas la inmigración subsahariana

Las redes organizan los flujos migratorios en puntos de Nigeria, Níger, Mali, Mauritania, Argelia y Libia para hacerlos llegar a Marruecos y de allí a la Península Los servicios de inteligencia españoles alertan de la gran concentración de africanos a las puertas de Melilla

El blindaje electrónico del Estrecho y Canarias ha producido un efecto «tapón» en Marruecos. Melilla es la única salida a Europa de miles de inmigrantes subsaharianos, llegados a sus puertas desde todos los rincones del Golfo de Guinea.

Juan C. Serrano

Madrid- Seis países de África canalizan y distribuyen por tierra hacia Europa los flujos migratorios desde la región subsahariana. Las redes han establecido en Nigeria, Malí, Níger, Argelia, Libia y Mauritania puntos donde los inmigrantes son concentrados y trasladados a través de rutas hacia las costas del norte de África para dar, finalmente, el salto al continente europeo.
Hasta la puesta en marcha del SIVE (Sistema Integrado de Vigilancia Exterior), estos flujos encontraban su salida en Melilla, el Estrecho y Canarias. Pero el despliegue del blindaje electrónico (radares, cámaras etc...) en estas dos últimas costas ha convertido a Melilla en la única puerta susceptible de traspasar para los cientos de clandestinos que semanalmente llegan a territorio marroquí.

Atrapados en Marruecos. Los servicios de inteligencia españoles llevan alertando desde hace más de un año del creciente número de inmigrantes que, una vez en ese país, «no son capaces de salir de él». El reino alauí comienza a tener un problema con la presencia en su suelo de bolsas, cada vez más nutridas, de africanos sin papeles detenidos en la última etapa de su viaje a Occidente. «Son conscientes de que su condición de país de tránsito empieza a convertirse también en la de país de estancia», dicen informes confidenciales de estos servicios.
Pero esta creciente presión humana se acumula en el cuello de botella de la frontera de Melilla, dando lugar a episodios como los recientes asaltos por la fuerza de decenas de inmigrantes en tropel, perfectamente organizados.

   Buena parte de los africanos concentrados en territorio marroquí llevan allí meses esperando dar el salto. Y no van a desistir en su empreño. A la gran mayoría le ha costado de dos a cuatro años llegar hasta allí desde su país de origen, en un viaje tortuoso en el que han gastado todos sus ahorros e incluso han tenido que reponer fondos durante el camino, trabajando en penosas actividades temporales. Las redes de tráfico, en las que interviene un número muy elevado de personas, no requieren para su actividad medios sofisticados ni falsificaciones complejas, lo que permite una enorme flexibilidad a la hora de establecer nuevas rutas o modificar el itinerario de las mismas en un amplio área del continente africano. La inmigración subsahariana procede de los países del Golfo de Guinea (Guinea Bissau, Guinea Conakry, Costa de Marfil, Nigeria, Guana, Liberia, etc.) y tienen que atravesar otros territorios del Sahel (Malí, Niger o Chad) para alcanzar los países ribereños atlánticos (Senegal, Mauritania, Sahara Occidental y Marruecos) o los del Este del Mediterráneo (Libia, Argelia y Túnez). La creciente profesionalización de la mafias ha configurado un mapa genérico de itinerarios usados por la mayoría de clandestinos con una serie de puntos de origen, tránsito, reunión y destino conocidos perfectamente por los servicios de información españoles. Nigeria, Malí, Níger, Argelia, Libia y Mauritania, además de contribuir con sus propios nacionales a los flujos migratorios hacia Europa, se han convertido en plataformas, creadas y usadas por las mafias para el «tráfico negrero».
En sus amplias y despobladas extensiones, han establecido rutas que discurren por un número limitado de poblaciones, donde las redes ejercen su presencia, concentran a los clandestinos y los trasladan de una a otra.
Se trata de ciudades con una población muy pequeña, donde los inmigrantes en ruta pasan temporadas, a veces muy largas, bien a la espera de que llegue el siguiente convoy o hasta que consigue el suficiente dinero (trabajando de temporero) para poder pagarse el siguiente trayecto.

Legislaciones poco eficaces. Pese a tratarse de núcleos pequeños donde el control policial resultaría eficaz, la legislación de esos países (en muchos casos existe libertad de circulación) dificulta una acción contundente contra las mafias, según análisis de los servicios de inteligencia en poder de este diario.
En general, la gran mayoría de las «redes negreras» conocidas están formadas por individuos que limitan su actividad a reunir pequeños grupos de inmigrantes en estos puntos. Aquí se les facilita un medio de transporte (vehículos todo terreno, autobuses o camiones) y el cruce de las fronteras. Lo habitual en el paso de un país a otro es el soborno de los diferentes miembros de los ejércitos o de los cuerpos policiales que controlan dichos pasos.
En el caso concreto de las mafias que operan desde Mauritania, sus contactos se mantienen fundamentalmente con marroquíes en Rabat y Agadir. Para contactar entre ellos se utilizan teléfonos móviles y en alguna ocasión aparatos de enlace vía satélite, más caros y sofisticados.

«La corrupción y los sobornos son muy frecuentes, posibilitando en gran medida la acción de esos grupos. Por una parte, están los pagos a policías, guardias fronterizos y miembros del ejército, que efectúan los ‘pasadores’. En el caso de los puertos, los miembros de mafias cuentan con la colaboración tanto de los miembros de las fuerzas policiales, como del personal encargado del movimiento de los barcos». Esta denuncia figura en un informe confidencial de los servicios de inteligencia españoles fechado hace 20 meses.
El documento añade que en el caso de la justicia, se producen habitualmente casos de manipulación y soborno de miembros de órganos judiciales, encarcelamientos anormalmente cortos de personas declaradas culpables, así como la continuación de las actividades delictivas desde las mismas cárceles, a través de contactos y del amplio uso de los móviles. «Todo ello en el caso de que se haya decidido actuar contra las personas sospechosas de esos delitos, circunstancia que en general no llega a producirse, debido a la vinculación que algunos miembros de las redes mantienen con las autoridades de los distintos países», afirma el documento.
Los subsaharianos que acceden al Sahara Occidental por la frontera de Mauritania tienen como destino la franja de costa atlántica comprendida entre El Aiún y Tarfaya, la más cercana al archipiélago canario. En esa ruta destaca la ciudad mauritana de Zouerat, convertida, según los expertos en la lucha contra la inmigración ilegal, en un pujante centro donde se dan cita comerciantes, contrabandistas y traficantes de todo tipo, entre ellos, los llamados «pasadores» o encargados de franquear el paso a los clandestinos por las fronteras.
Según las mismas fuentes, en el tramo entre Nouadhibou y Zouerat los «pasadores» son mayoritariamente mauritanos con residencia en esas ciudades. Pero a partir de Zouerat hacia el norte recogen el testigo saharauis que llevan varios años viviendo en esas zonas fronterizas y han llegado a conseguir la ayuda de miembros de las fuerzas armadas marroquíes para que los inmigrantes puedan cruzar los muros defensivos de la frontera, contando también con buenos contactos entre los saharauis asentados en los puntos de destino

septiembre 04, 2005

El Gobierno pierde los papeles en Carabanchel

La Delegación de Madrid admite que el centro de inmigrantes «no es propio de un país desarrollado»: esperas infinitas, desorganización... Por no haber, no hay ni traductores. Tras las denuncias de sectores políticos se ha decidido ampliar los horarios

L. Bustamante / C. Fuertes
Las colas continúan en Carabanchel, donde ciudadanos de distintos países del mundo esperan con cierto conformismo que la Delegación de Gobierno ponga solución a este caos organizativo

Madrid- Carabanchel. Seis de la mañana. Llegan los primeros extranjeros para la cola del día, para enfrentarse al laberinto de la burocracia. Papeles y más papeles... Trámites interminables que provocan una y otra vez volver al centro policial, que ya se ha convertido en un castigo. Vienen con la esperanza de que hoy pueda ser el día en el que todos sus papeles estén en orden para emprender el camino de la legalidad en Madrid. Y ese podría ser el día en que su anhelado sueño se hiciera realidad.

Un sueño que no llega. Sin embargo, para la mayoría de los extranjeros este deseo tiene que esperar, lo que provoca ansiedad e incertidumbre. Como Miriam, natural de Ecuador; es la tercera vez que viene con su hijo para renovar su tarjeta de residencia. A pesar de tener los papeles en orden, su situación se ha convertido en un tormento: «Me han hecho volver otra vez, porque en el documento de mi hijo sólo faltaba la palabra ‘regularmente’». Sus nervios están a flor de piel. No puede contener su rabia. Se ha ausentado de su trabajo durante varios días y hasta la han amenazado con ser despedida. Pero hay más. Cada vez que pide un día libre se lo descuentan de su salario: «No se puede jugar así con las personas», dice sin ocultar su desencanto.
Se ha demostrado que esta última etapa del proceso de regularización del Ejecutivo de Rodríguez Zapatero ha sido un fracaso. La Delegación de Gobierno ha reconocido que lo ocurrido en Carabanchel y en la Comisaría de Ventas «no es propio de un país desarrollado». Y aunque insiste en que es necesario atender a estas personas como lo que son, seres humanos, las medidas que toman cada semana cambian por la urgencia de la situación que se complica cada vez más, a pesar de que se amplíen los horarios. Tanto para este organismo como para la Policía, «los inmigrantes exageran al presentarse a las seis de la mañana porque a las siete de la tarde ya no hay gente para atender en Carabanchel».

Dos colas. El calor es insoportable. Mientras unos esperan, otros hacen su agosto vendiendo bebidas ilegales, ya que las máquinas expendedoras están dentro del centro, lugar al que los inmigrantes no pueden acceder hasta que no les toca su turno.
Once de la mañana. Unas 100 personas esperan en dos filas. La más corta es para estampar la huella en la anhelada tarjeta de residencia; la segunda, mucho más larga, es para obtener información, recoger solicitudes y renovar papeles. Pero los que están en esta fila no serán atendidos hasta las dos de la tarde. Carmen mira el reloj. Doce del mediodía. Mira hacia adelante, son muchos los que faltan por entrar. Sabe que tendrá que volver mañana; sabe que una vez que logras traspasar el umbral del centro se observa que hay poco personal para atender a sus demandas y a la imprescindible necesidad de información.
En una puerta se indica la salida. Las frases de malestar e inconformidad se repiten una y otra vez. Están insatisfechos. «Parece que somos animales y no personas... ¿Hasta cuándo durará este ir y venir, cuándo agilizarán los trámites?».