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Latinoamérica: la crisis española pasa factura a las remesas

México sigue siendo el país del área que más dinero recibe de sus emigrantes

Ecuador, Colombia y Perú sufren una fuerte caída en los envíos por la prolongada debilidad de España y Europa

RemesasCarlos Álvaro.– Latinoamérica también está pagando un precio por la prolongada crisis que atraviesa la economía española, especialmente los países andinos, los que más inmigrantes tienen en nuestro país. A pesar de que la región ha capeado bien la depresión internacional y de que el área se ha visto beneficiada por un aumento de la inversión extrajera, que huye de los mercados en parálisis en otras partes del globo, los países de la zona están sufriendo el impacto de la desaceleración mundial y de la española en particular en forma de un descenso de los ingresos procedentes de las remesas de sus emigrantes. Unos ingresos que en algunas naciones suponen un factor económico importante y que para la mayoría de los países centroamericanos son incluso vitales por su peso en el PIB nacional.

Mientras que Centroamérica, con mayor número de emigrantes en EEUU, vio aumentar sus remesas en 2012, los países sudamericanos y especialmente Ecuador, pero también Colombia y Perú, con alto porcentaje de nacionales en España, registraron una gran merma en los envíos. Para 2013, se prevé que continúe descendiendo el envío de dinero desde España a Latinoamérica, aunque se confía en que EEUU y el resto de países de la propia región compensen la tendencia. A nivel global, las remesas casi se estancaron el año pasado, una mala noticia ya que estos flujos siguen suponiendo una importante fuente de ingresos en el área y representan más del 10% del PIB en Haití, Guyana, Honduras, El Salvador, Nicaragua, Jamaica y Guatemala.

Según el informe Las remesas a América Latina y el Caribe en 2012: comportamiento diferenciado entre subregiones, elaborado por el Fondo Multilateral de Inversiones (FOMIN), ente ligado al Banco Interamericano de Desarrollo, el flujo de remesas hacia Latinoamérica, el dinero que envían a casa los emigrantes, se mantuvo en 2012 prácticamente en el nivel de 2011, con una leve alza del 0,6%, a 61.300 millones de dólares (47.048 millones de euros), debida al crecimiento de los envíos a países de origen desde EEUU.

Tras la drástica caída de 2009, cuando estos flujos bajaron a 56.500 millones de dólares (-15%), los envíos han ido aumentando paulatinamente, a 57.600 millones en 2010 y a 60.900 en 2011, aunque aún se encuentran por debajo del pico de 64.900 millones alcanzado en 2008 año en el que el incremento del paro en los países tradicionales de envío (EEUU, España, Japón) y la consecuente reducción del ingreso de los migrantes latinoamericanos  ocasionaron una bajada sin precedentes en el valor de las transferencias.

Factor país de origen

En la diferente evolución de las remesas resulta clave el país de procedencia. Mientras que la recuperación paulatina de EEUU ha ayudado a que se incrementen los envíos, especialmente a Centroamérica, el largo invierno económico de Europa está perjudicando a las naciones con más migrantes en el Viejo Continente, particularmente las sudamericanas. De hecho, los envíos con origen en Europa descendieron el 4,8% el año pasado, mientras que subieron el 3,4% las procedentes de EEUU y el 1,4% las interregionales. Así, y al contrario de lo que pudiera parecer por su dependencia de las remesas, no son los países centroamericanos los que salen peor parados de la parálisis general en el envío de remesas y el bajón en España, ya que gran parte de sus emigrantes están en EEUU, donde la crisis ha sido menos prolongada.

Según el informe, y aunque el flujo de remesas a Centroamérica cayó de forma muy acusada tras la crisis de 2008, los envíos iniciaron su recuperación más pronto que en otras subregiones, con un avance del 5,2% en 2010, tendencia que se fortaleció en 2011 (+7%) y se mantuvo en 2012 (+6,5%). Frente a esta progresión, sin embargo, las remesas destinadas a Sudamérica retrocedieron el 1,1% y las destinadas a México, el 1,6%. Sudamérica se vio así perjudicada por la crisis que aún sufre Europa, mientras que el Caribe mostró un incremento muy leve en los flujos y México, cuyos migrantes también se dirigen especialmente a EEUU, no se beneficiaron del incremento de envíos, como Centroamérica, debido a cambios en los flujos migratorios y variaciones en el tipo de cambio de su moneda local con respecto al dólar.

Dentro de la subregión suramericana, las tendencias en los flujos de remesas a los países andinos exhiben una dinámica particular: en 2010 se observó una caída de 3,4% en las remesas como reflejo de que una proporción importante de los flujos proviene de Europa. Al igual que las remesas de Sudamérica en conjunto, las dirigidas a países andinos en 2011 mostraron recuperación, con una tasa de crecimiento del 4,8% quebrada en 2012 con un retroceso del 1,4%.

La reanimación de la economía de EEUU se tradujo en 2012 en un significativo aumento de los envíos a países de Centroamérica, los más necesitados de ellas. Claves para la marcha de la economía y para la supervivencia de algunos núcleos familiares, las remesas son también un factor fundamental para la economía de países como Honduras, El Salvador y Nicaragua, donde representan entre el 16% y el 17% del PIB, y Guatemala, donde suponen el 11%. Pese a tener una trascendencia inferior, las remesas originan aún más del 5% del PIB en Bolivia y Dominicana, mientras que para el resto del área su importancia se sitúa por debajo del 5%, siendo Argentina, Chile, Uruguay y Venezuela donde su importancia es menor, por debajo del 1%.

El parón español pasa factura

Por contra, las partidas procedentes de España, donde reside el 15% de los emigrantes de toda la región, especialmente los procedentes de países andinos (más del 67% del total de migrantes latinoamericanos en nuestro país), experimentaron una gran reducción. Las causas, el parón de la actividad económica; el alza del paro (que afecta notablemente a los emigrantes latinos); la bajada de salarios y el descenso del número de inmigrantes.

En los últimos cuatro años, las remesas procedentes de España hacia Latinoamérica han caído el 8,1%, cifra inquietante, pero aún así inferior al retroceso del 8,9% registrado en los envíos desde el conjunto de Europa en ese período. La caída fue compensada por un incremento en la participación de las remesas de EEUU, que aumentaron en 4,4%, y por las remesas provenientes de otros países de la región cuyo incremento alcanzó el 4,5%.

"Pese a la incertidumbre económica que atraviesan los países europeos, España se mantiene como la segunda fuente más importante de remesas enviadas a Latinoamérica, especialmente a Sudamérica", indica el informe. Ecuador es el país con mayor número de migrantes en España, el 28% del total, seguido por Colombia (19%), Bolivia (11%) y Perú (10%), por lo que estos países han sido lo más afectados por la crisis, si bien algunos (Perú) eludieron un retroceso global debido a sus emigrantes en otras zonas del Planeta.

Según el FOMIN, el 27% de los varones llegados de Latinoamérica a España se dedican o dedicaban a la construcción, sector que hundido desde 2008 y en el que el nivel de empleo ha caído ininterrumpidamente desde entonces. El empleo en España ha bajado también en el sector servicios, que daba trabajo al 54% de los hombres y al 94% de las mujeres procedentes de la región. Por si fuera poco, la media de los ingresos de los trabajadores de ambos sectores se estancó en los últimos tres años y en 2012 se redujo entre el 0,8% y el 2,2%. Ante la situación que registra España, no sólo ha menguado la llegada de inmigrantes latinoamericanos a España, sino que se ha producido la salida de un buen número de ellos en busca de mejor futuro. Todas estas circunstancias explican la caída en el monto de remesas, junto al retroceso que la emigración latinoamericana a nivel global en los últimos años, motivada por la mejora económica y de la fuerte expansión que registra el área.

El informe señala que "la reducción de la actividad en España ha sido acompañada de una disminución en la población de origen latinoamericano que reside en el país, con tasas de crecimiento negativas desde 2010". En 2011 el descenso alcanzó el 7,9% y en 2012 llegó al 9%.

A pesar de que México acusó el mayor retroceso en la llegada de remesas en términos absolutos, se mantuvo en 2012 como principal receptor de la región con 22.400 millones de dólares (17.192 millones de euros), seguido por Guatemala (4.800 millones de dólares o 3.684 millones de euros, +9,3% frente a 2011) y Colombia (4.000 millones de dólares o 3.070 millones de euros (-2,3%). Por detrás se situaron El Salvador y Dominicana, con 3.900 millones (+7,2%) y 3.200 millones (+4,8%). Perú recibió 2.779 millones (+3%) y Haití, 1.988 millones (-3,4%). La mayor caída se produjo en Ecuador, que recibió 2.451 millones de dólares (-8,3%), algo que se atribuye a la debilidad de la economía española, donde se halla la principal colonia emigrante del país.

Brasil registró una llegada de remesas por 1.989 millones de dólares, mientras que Argentina recibió 991 millones y Chile, 902 millones. En Venezuela, pese a la importante colonia en el exterior, sólo alcanzaron los 803 millones, ligeramente por debajo de Paraguay (894 millones). Panamá recibió 600 millones y Uruguay, 123 millones. Belice es el país con el monto más reducido de remesas, con apenas 112 millones de dólares, por detrás de Surinam (113 millones), Uruguay (123 millones) y Trinidad y Tobago (129 millones).

En la estabilización/estancamiento del montante de remesas en 2012 también tuvo mucho que ver la apreciación de las monedas y la inflación en Latinoamérica, dos factores que deterioran el poder de compra de los dólares, euros o yenes (en el caso de brasileños en Japón) enviados. Así, el valor del dinero transferido en 2012 varió de un país a otro, dependiendo de los movimientos en los tipos de cambio y los niveles de IPC. En Brasil los más de 1.900 millones de dólares enviados en 2012 representaron un aumento del 1% en términos nominales con respecto a 2011, pero expresados en moneda local y ajustados a la inflación, el monto registró un incremento del 12%.

En otros países, el dinero enviado a casa disminuyó en valor una vez recibido, como en Colombia, donde las remesas expresadas en moneda local y ajustadas al IPC mostraron una caída del 8%, cuando el descenso en dólares fue del 2,3% y en moneda local, del 5,1%. En Ecuador, el retroceso fue del 8,3% en ambas divisas, con un descenso del 1,2% en moneda del país ajustada a la inflación. En Perú el valor subió el 3% en dólares pero cayó el 1,4% en soles (y el 4,9% una vez ajustada la inflación) y en Bolivia las remesas se incrementaron el 8,1% y el 8,2%, incrementos que bajan al 3,6% una vez ajustados los precios a la moneda local.

Perspectivas

Para 2013, el  FOMIN augura un nuevo descenso en el envío de dinero desde España a Latinoamérica y confía en que EEUU compense esa tendencia de pérdida de ingresos por envíos. Nuevamente el factor país de procedencia de las transferencias (EEUU, Europa, Japón y otros países latinoamericanos), será clave, habida cuenta de las perspectivas económicas: proyecciones macro estables para EEUU, donde se prevé un crecimiento de la economía similar a 2012 y atonía de la economía europea y prolongación de la crisis en España.

"En general, las perspectivas laborales para los migrantes en EEUU parecen favorables y ya los datos de comienzos de año muestran tasas de desempleo menores que las del 2012", señala el informe, que recuerda que las proyecciones del FMI para Europa aún son decepcionantes, especialmente en España, donde augura una caída del PIB 1,6% con su consiguiente impacto en una tasa de paro que ya es históricamente elevada. Por su parte, las proyecciones macro de países de la región, destino para un número creciente de migrantes latinoamericanos, indican un posible crecimiento, lo que hace prever que los flujos de remesas intrarregionales se mantengan y compensen las caídas en los volúmenes desde Europa, pero sin contrarrestarlas.

Los expertos del FOMIN recuerdan que, pese a las dificultades que enfrentan los migrantes para conservar sus envíos de remesas, los datos muestran que estos flujos aún se mantienen como una fuente importante para la supervivencia de millones de familias en la región y representan una fundamental fuente de ingresos para millones de hogares que reciben transferencias para cubrir necesidades básicas e invertir en educación, salud, vivienda y pequeños negocios. "Por tanto, es importante avanzar en los esfuerzos a nivel internacional y nacional para disminuir el coste de envío y apoyar aquellas iniciativas que permitan a los hogares potenciar la acumulación de activos mediante el ahorro y el uso productivo de esos recursos", se indica.

CapitalMadrid

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