Última hora

Mil inmigrantes repartidos en dos filas intentan entrar a Melilla

La frontera de Melilla ha vivido otra noche larga ante la alerta de un intento de avalancha de un millar de subsaharianos. Como ya ocurrió hace apenas un mes, el 20 de noviembre, el helicóptero de la Guardia Civil captó con sus cámaras de infrarrojos a un grupo muy numeroso de inmigrantes aproximándose de forma organizada hacia la valla melillense. Si aquella vez formaban una larga fila india de personas en mitad de la noche, la madrugada pasada los subsaharianos se repartieron en dos hileras paralelas, separadas entre sí por algunos metros, para ir avanzando de manera simultánea desde los campamentos del Gurugú rumbo a Melilla.

De esta manera, el avance de todo el grupo podía ser el doble de rápido que en el anterior intento de asalto, obligando a los agentes a estar atentos a los dos frentes en vez de concentrar toda la atención en uno solo. En definitiva, una vuelta de tuerca a la estrategia para intentar tener más posibilidades de éxito o capacidad de sorpresa.

Los inmigrantes parecían hormigas avanzando sin prisa pero sin pausa en el vídeo que ha distribuido la Delegación del Gobierno, captado desde el helicóptero cerca de la medianoche. El primer avistamiento se produjo antes, en torno a las diez y media de la noche, lo que obligó a la Guardia Civil y a las fuerzas de seguridad marroquíes a reforzar su despliegue para intentar impedir que esa marea humana lograra su objetivo de saltar la valla. Ni siquiera llegaron a tocarla, pero se quedaron "a corta distancia", tal y como ha reconocido la propia institución gubernamental.

Fiestas de Navidad

Esta madrugada se ha repetido la misma historia que a finales de noviembre, cuando la Delegación ya hablaba de que Melilla sufría una "extrema presión migratoria". Un nivel de alerta elevado que sigue manteniendo en la actualidad pese a que las fechas no son las más propicias, ya que las fiestas navideñas merman los efectivos de la Guardia Civil y eso lo saben en los campamentos del Gurugú.

No es casualidad que en años anteriores se hayan registrado asaltos en fechas clave como la Nochebuena, la Nochevieja y el Aid El Kebir o Pascua Grande musulmana, que también se celebra en Melilla, pero mucho más en Marruecos.

Queda apenas una semana para empezar a comprobar si en este 2013 los inmigrantes también tienen esos días bien señalados en el calendario para acechar la alambrada melillense, donde el delegado del Gobierno, Abdelmalik El Barkani, insiste en que es necesario reforzar las medidas anti-intrusión de las que dispone, entre ellas la famosa y polémica concertina.

Mientras tanto, ante estas aproximaciones de cientos de inmigrantes sólo es posible intensificar el despliegue policial a ambos lados de la valla para impedir que se ejecuten los saltos, como ocurrió anoche, dado que a las tres de la madrugada los subsaharianos ya habían retornado al interior de Marruecos por la imposibilidad de llegar al perímetro por la "extrema presencia de fuerzas de seguridad españolas y la cooperación de las marroquíes", indicó la Delegación del Gobierno.

No en vano, en este último intento la Guardia Civil intensificó su vigilancia habitual con el uso del helicóptero para mantener el control de la situación desde el aire, y con un equipo extra del Grupo Rural de Seguridad (GRS), especializados en el control de masas. Todos ellos participaron en "una operación de defensa" de la valla, aunque El Barkani ha insistido en recordar que no es exclusivamente una frontera española, sino que es del conjunto de la Unión Europea, a la que ha instado a coordinar políticas migratorias para controlar los flujos y luchar contra las mafias que trafican con los inmigrantes.

Un mensaje que ya ha repetido varias veces hacia los 28 países que conforman la UE, habida cuenta que esos inmigrantes no se conforman con llegar a Melilla, sino que su idea es seguir avanzando después hacia el resto de Europa aunque no lo hagan en fila india o saltando vallas de seis metros.

elmundo.es

 

No hay comentarios