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"Tomaremos las calles, mujeres en lucha" el documental emblemático de la protesta social



Javi Larrauri supo lo que hacía. O al menos supo lo que había producido una vez que lo vio terminado. Y debe saber cada vez que se proyecta el documental que ha producido una obra maravillosa que llama a la lucha, que impulsa a salir a las calles, que nos llena de esperanza...


Cuando termina el documental, luego de 95 minutos que se sostienen con placer y expectación, la primera palabra que surge es “Gracias”. Y esa gratitud tiene que ver con que hubo un lúcido creador que -de manera completamentre autogestionaria-, cargó su cámara y se dispuso a reflejar secuencialmente -excelente montaje- muchas de las luchas de tantas mujeres que se están dando en este Estado español post 15M en el que hoy vivimos.

A lo largo del documental vamos transitando por diferentes emociones, nos llegan las palabras dichas con fuerza, con convicción, con la experiencia de lo vivido, con la consistencia de las luchas. El efecto de esta obra es de tal envergadura que por momentos lastima, otras emociona, muchas llena de fuerza, de admiración, de ganas y nos hace pensar que si se puede y que es posible.

Testimonios viscerales, testimonios analíticos, todos de lucha. Y eso es uno de los ejes más encomiables de esta obra: Nos hace sentir la necesidad de saber como fue cada lucha, como y cuando sintieron esas mujeres que había que empezar a salir a las calles, que era una acción impostergable, que la solidaridad nos incluía a todas.

¡Y vaya que lo entendimos! Desde el relato que hace rabiar por los abusos de la mafia bancaria, las hipotecas fáciles, las estafas y finalmente el desahucio (¡y también los stop desahucios!) hasta los riesgos que implica ser periodista independiente y reflejar las luchas en las calles. Desde la eclosión de las yayoflautas que un día empezaron a reunirse y desde entonces son imparables hasta la insersión en el movimiento de la asamblea transmaricabollo del 15M y su implicación en las luchas sociales. Desde la decisión de las mujeres mineras que avanzaron por las carreteras y nada las detuvo, hasta la frescura y las palabras directas de Angustias (la abuela del 15M) que nos llenaron de admiración y alegría al oirla llamar a las cosas por su nombre sin importarle nada de nada.

Testimonios, análisis, ganas, ironías, lágrimas, desarticulaciones y resemantizaciones discursivas, cuestionamientos nodales al heteropatriarcado, al capitalismo, a la estafa. La coincidencia de que ser mujeres en lucha es algo distintivo e inembargable que lo atraviesa todo.

Javi Larrauri supo lo que hacía. O al menos supo lo que había producido una vez que lo vio terminado. Y debe saber cada vez que se proyecta el documental que ha producido una obra maravillosa que llama a la lucha, que impulsa a salir a las calles, que nos llena de esperanza, que nos muestra cuanto y hasta donde hemos avanzado. También que aún falta, pero que si queremos, llegamos.

Cuando salí de ver el docu, pensaba hacer una crítica cinematográfica. Encuadre, iluminación, climas...pero he desistido. Me rehuso a perder una línea escrita sobre eso. Y si entendí su obra el autor disculpará que no haga especial mención a los aspectos técnicos.

Hoy tengo esta oportunidad de transmitir todo lo que implica este verdadero documento vital. Verlo es imprescindible. Tan imprescindible como la lucha, como las mujeres en lucha, como salir a las calles.

Gracias, Javi. Creaste algo que necesitábamos. En tu documental podemos vernos todas las mujeres, y saber que somos parte de esta lucha que seguramente será imparable.


Fuente: LaHaine

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