Bruselas echa chispas desde que la comisaria Cecilia Malström descartara al candidato español para dirigir Frontex, el comisario de Policía Gil Arias Fernández. La ya exresponsable de la política interior de la Unión Europea lanzó un órdago a Jorge Fernández Díaz como despedida del cargo que pilló descolocado al ministro español, quien no supo responder.

Malström entregó el pasado 10 de noviembre al Consejo de Administración de Frontex, que el próximo día 25 votará al nuevo responsable de la agencia de fronteras, únicamente dos aspirantes a la dirección: un francés y una portuguesa. Dejaba fuera, por lo tanto, al postulante español y al austriaco, considerados a priori los favoritos por su dilatada experiencia y conocimientos profesionales.

La pasividad del Ministerio del Interior tras este golpe de efecto de Malström ha provocado el asombro de la delegación española en Bruselas, que no reconoce ahora al hombre que meses antes dio un golpe sobre la mesa del despacho de Malström tras los duros ataques de la comisaria a la Guardia Civil por la muerte de 15 inmigrantes el pasado 6 de febrero en Ceuta.

Funcionarios del Frontex en Grecia. (Efe)Funcionarios del Frontex en Grecia. (Efe)El silencio del ministro después de que la dirigente comunitaria descartara al español Arias Fernández contrasta con la encendida defensa de los intereses de España demostrada meses antes. Pero también deja en evidencia a Fernández Díaz ante la mitad de la Unión Europea, ya que, según ha podido saber El Confidencial, una veintena de países maniobra actualmente para denunciar posibles irregularidades en el procedimiento de selección y descarte de los dos candidatos.

Se trata de los Estados mediterráneos y de la mayoría de los que componen el Foro de Salzburgo, a los que podrían sumarse también gran parte de los nórdicos. Entre estos países se encuentra Austria, cuyo candidato también ha sido excluido, y Alemania, el país más influyente de la Unión. No está en principio España, y por esto es por lo que se han sorprendido tanto los citados Estados como la propia delegación diplomática de nuestro país.

Las supuestas anomalías que el Foro de Salzburgo está planteándose denunciar se basan en que lo que exige la normativa europea es que la comisaria presente una terna de candidatos y no sólo dos, como ha hecho. Además, el aspirante francés ha enviado la propuesta y el currículum en su idioma materno, en lugar de en inglés, como exige el reglamento, y esto también será objeto de queja por parte de los citados países.

Gil Arias Fernández. (EP)Gil Arias Fernández. (EP)Desde el Ministerio del Interior aseguran que Fernández Díaz ha apoyado en todo momento la designación del policía español y que, mientras haya posibilidades, seguirá apostando por él. Matizan, sin embargo, que el comisario Gil Arias ya está excluido de la ‘terna’ final y que hay poco que hacer. Sí aseguran que España está incómoda por la forma con la que Malström se quitó a Gil Arias de la terna.

En el G6

Fuentes diplomáticas afirman, por el contrario, que los últimos movimientos del ministro del Interior en Europa van en otro sentido. En concreto, según ha podido saber El Confidencial, durante una reunión informal de los miembros del G6 celebrada hace unos días, Fernández Díaz comunicó a su homólogo francés que la intención de España es no obstaculizar el proceso y permitir que sea el aspirante galo quien finalmente se haga cargo de la agencia de gestión de las fronteras.

La dirección de la Agencia Europea para la Gestión de las Fronteras es una de las plazas más importantes para la política exterior, pues maneja el presupuesto y las líneas que siguen los programas que desarrollan los distintos países de la Unión en materia de inmigración. El año pasado, el presupuesto de Frontex superó los 110 millones de euros. España fue el país que más dinero recibió para dirigir las citadas operaciones. Más de ocho millones fueron a parar a las arcas del Estado con el fin de financiar Hera, Indalo y Minerva, tres programas capitaneados por la Policía y la Guardia Civil que defienden intereses que afectan directamente a nuestro país.

Inmigrantes rescatados de las costas de Sicilia llegan a Salermo, en el sur de Italia. (Efe)
Inmigrantes rescatados de las costas de Sicilia llegan a Salermo, en el sur de Italia. (Efe)

La importancia de que existan estas operaciones, además, no radica únicamente en la asignación económica que cada una tiene aparejada, sino también en los medios que la Unión Europea pone al servicio de los fines que pretenden conseguir. Hera, Indalo y Minerva, por ejemplo, ­–aunque están dirigidos por España– se desarrollan con el apoyo de efectivos y recursos que son propiedad de otros Estados miembros, con el ahorro que eso conlleva para nuestro país.

La presencia de Arias Fernández en Frontex, donde ha trabajado como número dos durante los últimos ocho años, ha sido determinante para mantener vivos los tres programas citados y para que España haya tenido el peso específico que ha protagonizado. Su previsible ausencia (cesaría de su cargo en 2015 si no es ahora elegido), sin embargo, trastocaría la actual situación y podría dejar a España fuera del control de las operaciones que se desarrollen y, por lo tanto, de algo que en ocasiones resulta hasta más importante: la información relativa a los riesgos que pueden amenazar el sur de Europa.

via: elconfidencial