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La Navidad del indocumentado hispanoamericano


Rebelion.

Algunos con suerte han cenado con amigos o familiares, otros con lo que les han dado en alguna iglesia o ONG. Unos dormirán en una habitación, otros en un albergue junto a borrachos y mendigos, otros ni siquiera eso.

Algunos llevan años viviendo en España, otros menos, algunos dormirán en un calabozo especial para indocumentados.

Algunos lograron su tarjeta de trabajo, otros la perdieron por falta de trabajo, a otros se la niegan por haber sido detectados por la policía y entregados por el abogado del Estado.

Muchos resisten porque no se quieren ir con los bolsillos vacíos. Han dejado sus casas, a su gente, han gastado sus ahorros, y ya no pueden obtener el arraigo, aunque lleven mas de 3 años y tengan una oferta de trabajo. Pues se les ha decretado "orden de expulsión" sólo por no tener papeles.

Muchos son latinoamericanos, y de esos muchos son mestizos, descendientes directos de españoles. Y provienen de países que acogieron a miles de españoles que escaparon de su guerra fratricida no hace tantos años.

Son de pueblos que han dado todo a la España, sus riquezas, su fuerza de trabajo, su generosidad sin límites.

Aquéllos que hoy son perseguidos como delincuentes, acechados en el metro, en la calle, en los locutorios, en sus barrios, a la salida del colegio de sus niños. Encerrados en un CIE, y deportados.

A otros inmigrantes, de razas más blancas se les da un trato preferencial, y se van quedando, pues son "comunitarios", y mientras a la hispanidad americana, se le margina y denigra. Olvidan los españoles que son su descendencia en el otro lado del mundo, que son los que le dieron una gloria a España jamás nunca vista, olvidan que levantaron con sus manos construcciones que en solo 15 años y llevaron a España a ser una potencia económica de las 10 primeras del mundo.

Olvidan que han traido la música, el baile, el fútbol, sus sabores, sus deleites. Olvidan que hablan su propia lengua.

Olvidan que son hispanos también.

España quiere ser Europa, y para eso debe amputarse, castrarse, mutilarse.

Muchos panchitos, sudacas, extranjis, esta noche pasan frío, soledad y hambre en la España actual. Y no por no tener ganas ni fuerza para trabajar. Muchos son denigrados en sus trabajos por no tener el documento de la dignidad.

Así paga España y olvida lo que le ha dado más sentido a su existencia: América.

Muchos no han tenido una nochebuena, y el invierno traerá muchas noches realmente malas.

Esta navidad el latinoamericano indocumentado, no tiene mucho que celebrar.

Indoamericanos por la Regularización Ahora (I.R.A)

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