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Inmigrante sin papeles, una migraña y a Urgencias: 122 euros


Si usted es un inmigrante residente en España pero no dispone de un permiso de trabajo y decide acudir a Urgencias por un dolor de cabeza deberá abonar 122 euros. Esa es la cantidad que el hospital Clínico San Carlos exige a Marieta, una filipina que acudió al centro hospitalario el pasado 7 de marzo, aquejada de un fuerte dolor de cabeza, y a quien nadie le informó de que el servicio ya no era gratuito. Un mes y medio después, recibió en su domicilio particular una carta con el sello y la firma del director gerente del hospital, donde le anunciaba el importe total y el número de cuenta donde debía ingresar el coste de los cinco minutos que pasó en consulta.

Según el resguardo que recibió Marieta, únicamente se libraría de pagar la factura del médico en dos casos: si hubiera sufrido un accidente de tráfico o alegando accidente laboral. Tampoco pagaría los 122 euros que le exige el hospital público madrileño si cuenta con un seguro privado, que se encargaría de abonar la factura en su lugar. Pero no es ninguno de los preceptos a los que se puede agarrar la filipina, que no sabe de dónde sacar el dinero para abonar la factura ni dónde acudir en el caso de que vuelva a necesitar una urgencia médica.

Desde el ministerio la tranquilizan asegurando que, si no dispone de recursos económicos propios, no deberá abonar la citada factura. Además, todas las comunidades tienen previsto hacer convenios con organizaciones que atienden a inmigrantes de manera irregular para que también se les pueda atender en atención primaria. Sin embargo, ella insiste en que nadie la avisó de que la visita tendría que pagarla. 

Tradicionalmente, los inmigrantes tenían derecho a una tarjeta sanitaria con sólo estar empadronados en un municipio. Con la llegada al Gobierno del PP y el déficit desorbitado, el Ejecutivo considera un “fraude” que personas que no pagan sus impuestos puedan disfrutar del sistema que todos los demás pagan. Excluyendo a los extranjeros no registrados como residentes en España, une colectivo formado por alrededor de 500.000 personas, según el INE, Sanidad espera ahorrar alrededor de 500 millones de euros. El ministerio lo advirtió: los sin papeles que se han visto privados de cobertura básica exclusivamente serán atendidos durante el embarazo, el parto y el postparto. Los menores de edad recibirán los mismos cuidados que los españoles.

Sin trabajo no hay sanidad gratuita

A partir del 31 de agosto, los extranjeros sin papeles en situación irregular se quedarán sin cobertura sanitaria, y se encontrarán en la misma situación que estuvo Marieta cuando acudió a urgencias, que sin permiso de residencia ni trabajo no tiene derecho a una tarjeta sanitaria normal. Ella se gana la vida limpiando casas, pero conseguir un contrato que le garantice una tarjeta sanitaria normal se ha convertido en otra odisea, por lo que el Gobierno la excluye del Sistema Nacional de Salud universal y gratuito del que siempre ha presumido España.

Hasta el año 2000, la situación era similar a la que el Gobierno de Rajoy va a imponer ahora. Los inmigrantes irregulares no tenían derecho a la misma atención sanitaria que los españoles. Pero ese año, el Ejecutivo, también del PP, modificó la ley de Extranjería y permitió a los "sin papeles" acceder a la tarjeta sanitaria con el empadronamiento como único requisito. Ahora, el ministerio de Sanidad denuncia un abuso de asistencia sanitaria, y vuelve a perjudicar a un colectivo ya de por sí débil, según las organizaciones de ayuda, compuesto fundamentalmente por africanos y latinoamericanos.

Sanidad justifica la medida alegando que lo que se pretende es poner coto al denominado turismo sanitario que, durante años, se han aprovechado de la gratuidad del sistema sanitario español, como los más de 230.000 pensionistas extranjeros que están empadronados en alguno de los 8.116 municipios españoles. El Gobierno envió a sus respectivos países de origen 103.000 facturas. Dicho de otro modo: más de 127.000 acudieron al médico gratuitamente y los servicios medicos que recibieron lo costeó el erario público español. Esta es la práctica de los turistas de "bisturí" a los que la ministra de Sanidad, Ana Mato, quiere dejar fuera del sistema, los ciudadanos extranjeros con solvencia económica que puedan beneficiarse para acceder sin derecho y gratis a los servicios sanitarios de España.   

Fuente:  - elConfidencial.com

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1 comentario

Anónimo dijo...

el Ejecutivo considera un “fraude” que personas que no pagan sus impuestos puedan disfrutar del sistema que todos los demás pagan.

Esta claro que es un fraude desde el momento en que unos si tienen que pagar y otros no por ser inmigrantes,si somos todos iguales o pagamos TODOS o no paga NADIE así de claro y yo nunca me he sentido orgulloso de que la sanidad española fuera universal porque esta sanidad no la mantiene el planeta sino los españoles a pesar de que todo el planeta se beneficie de ella y que no vengan con el cuento de que no tienen dinero porque es mentira trabajan la mayoría en negro sin pagar un duro de impuestos ni nada de nada,no pagan la comunidad de vecinos(en mi piso hay unos panchos que deben 4000 euros)pero tienen varios coches y no se privan de nada y si no ¿porque aumentan las remesas?cuando dejaremos de ser los primos del planeta,si queréis sanidad planetaria que la pague todo el planeta no solo los españoles.