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La comunidad china vive un momento "especialmente sensible" por las bromas racistas -

De nuevo la comunidad china ha elevado sus protestas por ser objeto de bromas en televisión, pero esta vez ha ocurrido en Estados Unidos, donde se calcula que viven más de 14 millones de asiáticos.

La popular serie de la CBS Cómo conocí a vuestra madre, que está a punto de cerrar sus nueve temporadas, ha sido objeto de críticas por el capítulo titulado Slapsgiving 3: Slappointment in Slapmarra que se emitió el lunes por la noche. En dicho episodio, uno de los protagonistas acude a una escuela de artes marciales en Shangai. Los maestros de estas disciplinas son sus compañeros de reparto caracterizados como los típicos maestros del kung-fu. Los trajes, el maquillaje, el acento, e incluso términos utilizados como 'yellowface' (amarillo) provocaron una lluvia de críticas en Twitter, donde muchos seguidores vapulearon la serie a través del hashtag #HowIMetYourRacism. El miércoles los creadores de la serie, Carter Bays y Craig Thomas, se disculparon en Twitter: "Con el último episodio nos propusimos hacer un homenaje tonto y descaradamente inmaduro a las películas de kung-fu, un género que siempre hemos amado. Pero en el intento de hacerlo hemos ofendido a algunas personas. Por ello lo sentimos profundamente y agradecemos de que nos hicierais darnos cuenta de ello". 

En España también se suman las quejas

Este suceso se une al ocurrido la semana pasado, cuando la Embajada de China en Madrid elevó una queja a Telecinco por un sketch incluido en un programa especial de NocheVieja, en el que se reproducían los tópicos de un restaurante chino. La queja llegó hasta el Ministerio de Asuntos Exteriores de China, que mostró su "pesadumbre" por la emisión de esa pieza cómica calificada de "insultante" y "racista". Los responsables de la emisión de esa pieza, en este caso Telecinco, también se disculparon públicamente y lamentaron que alguien se hubiera sentido ofendido. "Respetamos a todos los colectivos —afirmó Telecinco en un comunicado—. El vídeo refleja el mismo tono de humor con el que los españoles nos reímos de nosotros mismos y ha sido incluido en el programa sin ninguna mala fe". También este mismo canal fue objeto de polémica por otro programa presentado por Aída Nízar, en el que ésta acusó a los restaurantes chinos en España de servir carne de dudoso origen.

Un momento de "mayor sensibilidad"

En opinión de la responsable del proyecto Diversidad e Interculturalidad de Casa Asia en España, Gaëlle Patin-Laloy, la Operación Emperador y la crisis han dañado mucho la imagen de la comunidad oriental en general y "esto no ayuda a mejorar su integración", ha relatado a 20minutos.

Asimismo, destaca que el trato de la información respecto a la comunidad oriental "no siempre se hace de manera imparcial".

En este sentido, cree que los españoles tratan mejor a los chinos 'a pie de calle' que los medios de comunicación. 
Las bromas son buenas para la salud y el buen humor siempre cuando no perjudiquen a nadie o no hieran la susceptibilidad de alguien 
En cuanto a las bromas, Patin-Laloy puntualiza que el hecho de que resulten insultantes o no es una cuestión de "educación y sentido común".

"Las bromas son buenas para la salud y el buen humor siempre cuando no perjudiquen a nadie o no hieran la susceptibilidad de alguien. Tampoco son buenas las generalizaciones", detalla. Jesús Osuna, presidente de la Asociación Amigos de China, también coincide en que la comunidad china está atravesando un momento de especial sensibilidad debido a operaciones administrativas "perfectamente legales" que han provocado que abunden los tópicos, por el tratamiento que se le ha dado en los medios de comunicación, asegura a 20minutos.

A esto se le une el factor idiomático, "la lengua es una auténtica muralla china", afirma, que impide al ciudadano chino que no comprenda los matices —en este caso el humor— del país de acogida.

"Que la lengua sea tan complicada hace un poco de pequeña frontera", relata. "Es algo que también les sucedió a los españoles que emigraron a Alemania —puntualiza—, y que da un "complejo" al emigrante, cuando no cuenta un nivel no muy elevado de comprensión de la cultura y el idioma del país de acogida".

Por otro lado, y al hilo de esa especial "sensibilidad conyuntural" Osuna destaca los "elementos nuevos" que hay respecto a la posición de China en el mundo.

"China saca pecho ahora, en el siglo XX permaneció en un aislamiento mutuo respecto al resto del mundo pero ahora se siente un país fuerte y poderoso, un sentimiento que a veces le puede llevar a confundir algo que podría no tener importancia como una agresión".

En la actualidad, no obstante, señala Osuna, empieza a haber una colonia de chinos de mayor cultura que pueden entender las sutilezas del humor español. "Se ha mejorado mucho el nivel de integración de los chinos en España desde hace 10 años, y muchos chinos están muy agradecidos con el trato que les han dado los españoles, es algo que yo he constatado, al menos es la experiencia que he tenido".

Mejorando la integración

Tanto la Casa Asia como la Asociación de Amigos de China cuentan con programas deportivos, musicales, teatrales y gastronómicos para mejorar el entendimiento entre la cultura española y china y estrechar los lazos. Casa Asia destaca dos proyectos que reciben el apoyo del Ayuntamiento de Barcelona: un debate intercultural en el cual participan 30 jóvenes de 15 nacionalidades diferentes y un grupo coral, Barcelona Coral Asia, de 50 personas de unas 25 nacionalidades diferentes.

"No creo que existan prejuicios y rumores entre las personas que conforman estos grupos. Al contrario, si existen unos prejuicios, se desmontan enseguida, y las personas se acercan.

Deberíamos poder crear más proyectos de este tipo, en todo el territorio y aprender a valorar la riqueza de la diversidad", declara Gaëlle Patin-Laloy.

En este sentido hay otras iniciativas, como la Estrategia antirumores para prevenir el racismo, que lucha para derribar 'habladurías' que corren como la pólvora y que terminan convirtiéndose en 'verdades' sin fundamento, como que los comercios chinos pagan menos impuestos o que las familias inmigrantes reciben más ayudas que las españolas.

Rumores que perjudican "la buena sintonía" entre las diferentes nacionalidades y culturas.
20minutos.es

1 comentario

nuevosvalencianos dijo...

Los medios de comunicación deben ayudar a la integración con la difusión de mensajes positivos ante la diversidad cultural pero desgraciadamente sucede lo contrario y en muchas ocasiones son el espejo donde se miran nuestros hijos.