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Seis de cada diez residentes en Canarias considera la inmigración como algo negativo

El 49% de los canarios está a favor de regularizar a los inmigrantes . Sociedad
El 79% de los isleños cree que se deben tomar medidas para limitar la población. Sociedad
Los tinerfeños quieren una solución urgente al paro, la inmigración y la sanidad. Sociedad
El 75 por ciento de los canarios cree que los inmigrantes aumentan la delincuencia
Algo más de seis de cada diez canarios, un 67,1 por ciento, considera la inmigración como algo negativo para las Islas, mientras que tan sólo un 17,1 por ciento de los residentes en el Archipiélago cree que ésta es positiva. Además, los canarios identifican a los inmigrantes con marroquíes, árabes, africanos y negros en mayor medida, y consideran que los extranjeros en general producen un aumento de la delincuencia, problemas de convivencia en el lugar de residencia y una peor atención en los servicios sanitarios de las Islas, según pone de manifiesto una encuesta realizada por Técnicos en Socioanálisis S.L. para La Opinión de Tenerife.

La mayor parte de los canarios no sólo califica la inmigración como algo negativo, sino que además opina que perjudica a los residentes en el Archipiélago tanto en el ámbito social como en el ámbito laboral. La percepción negativa de este asunto es mayor en la provincia de Las Palmas, con un 68,6%, que en la de Santa Cruz de Tenerife, con un 65,4%. Además, las mujeres y los canarios de entre 35 y 54 años son los que más pesimistas se muestran sobre la consecuencia de la llegada de inmigrantes: el 69,7% de las canarias considera la llegada de foráneos algo negativo, frente al 64,3 por ciento de los hombres; y el 72% de los isleños de entre 35 a 54 años está en contra de la llegada de extranjeros en contraposición al 57,8% de los residentes de entre 55 y 64 años, los más tolerantes con la inmigración.
A la percepción negativa de la inmigración se suma el hecho de que la mayoría cree que son demasiados los extranjeros que viven actualmente en las Islas. En concreto, casi cinco de cada diez isleños opina que hay muchos foráneos (49,3%), frente al 40,1% que considera que son "bastantes pero no demasiados". Estos datos mejoran los de la encuesta realizada en diciembre de 2000, cuando el porcentaje de isleños que afirmaba que Canarias tenía demasiados extranjeros era del 52,3% y el de los que consideraban que eran bastantes se situaba en el 36,5%.
La encuesta realizada por TSA refleja, además, que los canarios siguen identificando la inmigración con marroquíes, árabes, africanos y negros, aunque en menor medida que en diciembre de 2000. En concreto, el 58,4% relaciona inmigrantes con marroquíes y árabes (el 69,7% en 2000), el 48,6% con africanos y negros (el 65,9% en 2000), el 39,8% con sudamericanos (29,6% en 2000), el 7,3% en europeos del Este (3,9% en 2000), el 5,9 con peninsulares (20,7% en 2000), el 5,2 con europeos de la UE (16% en 2000), y el 3,5% con chinos y asiáticos (9,6% en 2000).
Inseguridad y extranjeros
A la percepción negativa sobre la inmigración se suma el hecho de que los canarios están convencidos de que ésta aumenta la delincuencia, una preocupación que va en aumento: mientras que en 2000 el 68,1% de los isleños opinaba así, ahora lo opina el 75,1%. Además, el 41% está de acuerdo en decir que el aumento de los inmigrantes produciría problemas de convivencia en el barrio. El 35,1% de los canarios añade a estos problemas una peor atención en los servicios sanitarios por culpa del aumento de inmigrantes, al igual que una peor atención en la escuela (20,5%).
En lo que se refiere a la necesidad de que lleguen extranjeros para mejorar la economía, el 47,4% de los canarios piensa que son poco necesarios, el 24% nada necesarios y el 18,5% muy necesarios. Una vez más son las mujeres las que se muestran más reacias a opinar de forma positiva sobre la llegada de inmigrantes. Así, el 51,2% cree que los extranjeros son poco necesarios, frente al 43,6% de los hombres. Además, son los más jóvenes los que creen en mayor medida que los inmigrantes no aportan nada a la economía.